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ÁREA PERSONAL

Órgano

El Palau de la Música de València es uno de los escasos auditorios españoles que cuenta con un gran órgano, en particular un instrumento de indiscutible calidad y precisión diseñado y construido por el maestro organero alemán Gerhard Grenzing a finales de los años 80 del reciente siglo XX. El órgano que preside la Sala Iturbi es un instrumento espectacular de transmisión completamente mecánica que tiene unas dimensiones de siete metros de anchura, diez metros de altura, tres metros de profundidad y pesa más de veinte toneladas. Posee cuatro teclados manuales, pedalera completa, más de cincuenta registros y aproximadamente 3.000 tubos. 

Su personalidad tímbrica y la mayor parte de su disposición sonora está inspirada en los órganos alemanes del periodo barroco, por lo cual el estilo compositivo que brilla particularmente en el órgano del Palau es, sin duda, el de la música de tecla centroeuropea de los siglos XVII y XVIII. Es un instrumento excelente para dar vida al repertorio organístico barroco en general y alemán en particular, de los tiempos de Johann Sebastian Bach y de sus precedentes.

Sin embargo, el órgano del Palau combina con éxito este marcado carácter alemán con algunas características de otras escuelas de construcción de órganos (órgano clásico francés; órgano sinfónico romántico; y especialmente órgano ibérico tradicional, con su trompetería horizontal en Batalla y sus Nazardos), lo cual le dota de una mayor versatilidad y le permite abordar con éxito la interpretación de un vasto repertorio desde el siglo XVI hasta el siglo XXI. 

El instrumento se utiliza en conciertos sinfónicos con orquesta y en el Ciclo de Órgano, que reúne a los mejores organistas del panorama internacional poniendo a su vez en valor el talento nacional y valenciano. En estos conciertos los asistentes disponen de una pantalla de gran formato colocada en el escenario donde pueden ver en directo al organista y apreciar numerosos detalles de su interpretación, viviendo de una manera pedagógica la espectacularidad de las enormes exigencias técnicas a las que se enfrentan los organistas en sus conciertos.